Muero,
por cada instante perdido.
Caigo,
con cada lágrima callada.
Pierdo,
mil viajes sin un destino.
Y digo,
que todo aún no lo he sentido.
Que digo que te quiero
y que me falta la voz
para gritarle al viento
sereno, que tiene un corazón
desgarrado en añicos,
roto sin remisión.
Que pierdo por segundos
la esperanza, el amor.
Que ya todo no es nada,
mil viajes sin perdón,
un vuelo sin destino,
a donde se pone el sol.
Que caigo poco a poco
como carta en tu buzón
sin sello, sin cartero,
buscando algún lector
que desentrañe su alma
que entienda su canción.
Que muero sin fronteras
en el jardín de una flor
que riega gota a gota
mi sangre sin pasión,
que ya no queda nada...
que sólo siento el dolor.
Muero,
por cada instante perdido.
Caigo,
con cada lágrima callada.
Pierdo,
mil viajes sin un destino.
Y digo
que todo aún no lo he sentido.
Acepto que no me he esforzado nada, que he escrito por escribir, por intentar desahogarme con unas palabras que no expresan lo que siento en este momento...y que sirven para secar las lágrimas menos que un papel mojado.
Pero necesitaba soltarlo y de una forma "alegre", por muy mal que acabase la historia. Y éste es el resultado.
Acepto que me tiréis tomates, pero perdonadme y no me dejéis de visitar...