jueves, 29 de enero de 2009

Permítame que...

Si me permites,
- y si no, también-
voy a descolgarme por la ventana
antes de que se me claven los nudillos al alféizar
y me astille las pestañas el cristal.

Si me permites,
- y si no, también-
rompo este musgo en mil ratones,
que se me han descabalado las palabras
y no sé lo que te iba a contar.

Si me permites,
- y si no, también-
deslizo los muelles bajo el somier
a ver si esta noche no suenan
cuando caigas rodando por las escaleras.

Si me permites,
-y si no, también-
grapo tus labios con acedera
mientras descoses los míos con tus besos
y ellos cuentan hasta diez desde el final.


A Luis,
por su mítico
"Permíteme que me tronche"

martes, 27 de enero de 2009

Seguir bailando
y cantar colores
y una mirada risueña
y click y ya, foto.

Chasquear los dedos.
¡Magia! No estoy, ¿y tú?
Continuar girando
girando...
gironda....
gidonra.

Y nubes, y cielo
de algodón y témpéras,
carmín en los lavabos
y amarillo en el metro.

Quiero a ti, te quiero a ti y a mí,
a la pintura morada
y al carboncillo y al piano
del desván.

O mariposas, descuidos,
papeles arrugados y notas
entre los rizos de la princesa
del cuento.

Tick-tack
pum
YA

Improvisando contra el papel de pared
y las partituras.

lunes, 26 de enero de 2009

Paréntesis II



Hoy aprendí que los febreros no muerden si se encaran con una sonrisa, no muerden si saben a pasado y si los coloreas con vainilla. Que realmente no importa que se te atraganten las palabras o tropieces un momento, porque al volver la esquina te puedes encontrar con cualquier sorpresa que te haga volver al lunes, martesmartesmiércolesjuevesviernes sábado, domingo de otro año. O de mañana. He comprobado que llevaban razón los que decían que para nosotros es la mejor época, con ocho o nueve horas de sueño y sin piedras encima que te aplasten, que ir a comprar leche puede ser el mejor de los regalos, con alguien sacándote la lengua desde la otra acera. mientras respondes haciéndole muecas. Llamadas por teléfono en las que no me importa hablar, porque me doy cuenta de cuánto las he extrañado. Planes para otro viernes, otro sábado y sueños por delante que te nublan la vista cuando caminas bailando. Jubilados curioseando en las obras y entorpeciendo el paso pero da igual porque tú vas con tiempo pero luego no es así y te toca correr para que al final te sobre de todas formas. Y vaya, qué fiasco. Curiosear en la cara de desconocidos, buscando rasgos y mirar por la ventana las nubes y la luz rosada. Escoger mis calles favoritas, naranjas y doradas por la noche, en este Valladolid gris y algo desahuciado. Observar Medicina, y los focos de Ciencias que una noche me demostraron que es recomendable dormir con la persiana bajada. Y lograr sonreir, o sonreíros por mí y porque no hagáis montañas de granitos de arena -así, al menos, me lo paso bien-.

sábado, 24 de enero de 2009

Hoy, con tanto viento, mientes.
El río va a contracorriente,
los pájaros se sumergen
en la arena y las hojas corretean.

Me v isita el sol, destrangis,
por la ventana
y el día me parece una acuarela.
Dices es primavera y es enero.

Hoy, con este viento, vuelo.
Me da igual si es septiembre o es verano,
los óleos y los gusanos bocabajo
o si el río llueve y tú me mientes.

viernes, 23 de enero de 2009

Paréntesis I

Hoy he decidido volver a escribir. No como antes, eso sería absurdo. Todo ha cambiado. Yo he cambiado. Pero sí más que ahora. El por qué lo he decidido hoy y no ayer no lo sé, es algo que llevo pensando tiempo, cada vez que me digo ¿por qué lo dejaste poco a poco? Pero sí sé por qué no lo decidí hace, por ejemplo, una semana. En primer lugar, y realmente como razón de que la decisión haya sido tomada en este tiempo, es porque hace una semana exactamente estaba disfrutando de un concierto medio concierto-sorpresa. Y es que los conciertos son algo tan especial que de un tiempo a esta parte puedo asociar cada uno de ellos con algo importante, en ocasiones incluso han cambiado una parte de mi vida... O mi forma de verla.

Hablando del concierto del viernes pasado, he de decir que llevaba esperándolo dando saltitos desde que supe que estaba programado, pintaba bien la noche. Para empezar, era en el Café Teatro, de Valladolid, un sitio que he pisado poco, pero que me encanta. Y por rematar la jugada, era de un cantautor al que probablemente conozcáis poco por el nombre, pero seguro que hay una canción suya que conocéis: Fernando Álvarez. Le conocí hace casi un año, cuando tocó en la biblioteca de mi pueblo por San Valentín en un recital junto a Raúl Vacas, y desde entonces me encanta su música. Pero en el cartel se encontraba otro músico al que ni yo ni ninguno de mis amigos conocíamos y al final resultó que también tocaron otros dos artistas de los cuales nosotros no sabíamos nada pero que nos sorprendieron gratamente: Fernando Maés, Javier Delgado y Javier Ezpeleta. ¡Con qué cariño recordaré este concierto! Nos sorprendieron con canciones preciosas y con una improvisación final de los cuatro juntos que dejó muy buen sabor de boca.

Después de este concierto, con los recuerdos y las sensaciones que me ha regalado, ando con mis ánimos a flor de piel y me he dado cuenta de que yo realmente no quiero esta cómoda quietud en la que estoy ahora. Que quiero volar aunque sea aquí mismo, sin irme, que quiero seguir creando, creando mi mundo, creándome a mí misma. Y para ello debo volver a escribir. Llevo unos días con la sonrisa puesta, no sólo en la cara, en mí. Sé que no es una sonrisilla "normal", sino mi sonrisa. Y pienso mantenerla.

Sé que he dejado todo un poco mal colgado, que me he ido por las ramas para luego volver de un salto al tronco, pero los pensamientos han andado más rápido que mis dedos al teclear, y no quiero cambiar nada de lo escrito, por mal que esté. Es éste el porqué del paréntesis. Dado que no me siento capaz de escribir nada decente, optaré por contar mi vida, por hablar por hablar y divagar, hasta que tenga fuerzas de nuevo. Calentando motores, que dicen por ahí.

Quizá esto también sirva para reavivar otro blog que creé este verano, un blog que en principio estaba destinado a albergar cosas como esta pero que hoy por hoy está casi vacío.

Y con esto cierro paréntesis, deseandoos suerte a todos los que andéis de exámenes o los tengáis próximamente. Y a los que no, también =).