miércoles, 29 de julio de 2009

Paréntesis VIII: nuevo meme demodé

Parece que a mi me mandan hacer los memes que handan pachuchos y olvidados. No sé si he dicho que no tengo vocación de médico, ni enfermera y creo que ni siquiera de cuidadora, pero acepto ocuparme de este pobre meme al que, por cierto, ya ha animado bastante el señor Yopopolin.

El cuatro no es un número que me guste mucho, principalmente porque es par (y, además, un cuadrado perfecto, para más inri, de dos) pero no me queda otra que acatar las normas dado que he decidido ocuparme del meme, así que a contestar de cuatro en cuatro y tiro porque...

Cuatro lugares a los que voy una y otra vez:
- A Barcelona.
- A las casas de ambos abuelos.
- A Valladolid.
- A Madrid, últimamente.

Cuatro sitios que me gustaría conocer:
- El Cabo Norte
- Egipto
- Los Pirineos en verano.
- Suiza

Cuatro momentos a los que me gustaría retroceder:
- A la semana del 23 al 29 de agosto del año pasado
- Al concierto de Love of Lesbian del 18 de abril
- A alguno de mis veranos en Monteferro (cerca de Vigo)
- A mi último viaje a Madrid, a finales de junio

Cuatro sitios preferidos para comer:
- La crepería Eh voliá!
- La casa de mi abuela paterna.
- Los restaurantes mexicanos o de comida exótica y "rara".
- ...mi casa, cocine tanto mi padre como mi madre.

Cuatro cosas sin las que no salgo de casa:
- Sin ropa.
- Sin llaves.
- Sin móvil.
- Sin gafas/lentillas.

Cuatro lugares en los que me gustaría estar ahora:
- Barcelona.
- Asturias.
- En una cabaña junto a un lago finlandés.
- En un concierto.

Cuatro personas que quiero que hagan el test:
- Tea Girl.
- Belladonna.
- Kâlü.
- Dani.

Y ya dije que no me gusta el número cuatro, así que me voy a permitir romper las reglas para cambiarlo, justo al final, por un número, a mi parecer, más bonito. El cinco:
- Alex.

domingo, 26 de julio de 2009

Déjalo.
Me estremezco,
el mismo sinsentido
que el que se derritan
los inviernos
cada año.

miércoles, 1 de julio de 2009

Cíclico


Tenía miedo de despertarse de lo que podría parecer un sueño
disfrazado de pesadilla.
Miedo de abrir los ojos y que se apagara la luz,
fuera la música,
fuera su voz y cualquier estímulo inconexo
que le hiciera cosquillas.

Miedo, pero siempre lo hacía.
Levantarse y estirarse.
Como un perezoso justo antes del desayuno,
bebía del día con la misma monotonía
con la que transcriben los informes
los secretarios sobrios.

Siempre volvía.
A la pesadilla imperfecta.
De rendijas de entrada
de risas y puñaladas.
Al sueño indebido.
de pocas nubes de olores,
de mentiras en las esquinas.
A las estupideces mal dichas
y verdades calladas,
al día a día
de la vida que es sueño.


[Vacío]

La fotografía es Relax, de lilyana