martes, 29 de mayo de 2007

Buruquiento

Tengo que reconocer que hace bastante que no escribo (nada útil ni literario). En parte porque me dedico a estudiar y a soñar, en parte porque...por eso, porque no me pongo.

Pero como siga así el pobre blog se va a morir de aburrimiento, así que he echacho mano de algo que ya tenía escrito

miércoles, 9 de mayo de 2007

Comienza la partida


Cerró los ojos una vez más, en esta ocasión sin miedo. Sabía que tras la cortina del sueño ya no le esperaba un profundo abismo, había logrado vencer a todas sus pesadillas. O eso creía.

Pero nunca habría llegado a estar preparado para lo de aquella noche.Nada más dejar a su conciencia volar libre, un golpe de viendo la arrancó de cuajo, llevándosela a un extraño desierto.
Un desierto. Sabía que era un desierto sólo porque algo en su subconsciente se lo gritaba. Y...sí, el Sol brillaba en mitad de un cielo azul tan celeste que hería a los ojos. Pero nada más.

Observó en paraje en el que se encontraba. Un suelo marmóreo, formado por cuadrados blancos y negros que se extendían hasta en infinito. Caminó en línea recta unos metros. Hasta que se chocó contra un muro. Invisible. No. Un espejo.

Pero no se veía reflejado. El Sol tampoco.

Poco a poco fueron apareciendo figuras a su alrededor, rodeándole. Otras enfrente rodeaban a alguien muy parecido a él. Su reflejo.

Poco a poco lo entendió todo. La partida de ajedrez iba a comenzar.

Sin remedio, jugaría como rey. Sería el último en caer contra sí mismo.

sábado, 5 de mayo de 2007

Juicio

Las hojas susurran silencio,
el viendo del monte se calla.
Un río pequeño y gélido
regala secretos de agua.

Y ahí estás tú, esperpento,
imitas requiebros de escarcha.
Hablando con mil mariposas.
Trabando el lenguaje de hadas.

Ahora que llueve te espantas,
gritas que no sabes nada.
Mientes, aúllas, reclamas
justicia, vendiste el alma.

Poco a poco te rodean
libros, niños, cosas serias.
Sigues desvariando, temiendo
el final que esperabas.

¡Fuera! Ilógico agujero.
¡Fuera! Desecho mundano.
No rasgues sueños indecisos.
No escupas más besos ajados.